Las historias de un hombre Smart Casual (IV)

11:43


Foto: Cortefiel

1. Americana  99€   2. Chinos     47€   3. Pañuelo  27€
4. Cinturón   30€   5. Mocasines  90€



Madrid, viernes, primavera 2014


06:20 h

Buenos días, mi nombre es Mario Cobretti pero aquí, en la capital, todo el mundo me llama MarCo Jones. MarCo es un nombre que surge fruto de la unión de mi nombre y apellido. Jones, es un apelativo que me puso la gente guapa gracias a que, en 2006, fui el primero en descubrir a JFK Jones, un artista de reggaeton electrónico que es lo más. Así es MarCo Jones, un hombre a la última que siempre está pendiente de las últimas tendencias.


06:30 h 

A pesar del madrugón, hoy vuelvo a lucir fantástico frente al espejo. MarCo J, te vas comer el fin de semana. No obstante, es hora de ponerse aún más guapo. Aplico mi gel limpiador por toda la cara hasta crear una espuma uniforme. Seguidamente, utilizo mi cepillo de ultrasonidos por todo el rostro. Con agua tibia, retiro el gel limpiador restante. Después de secarme la cara, aplico sobre el contorno de ojos un antiojeras con efecto hielo. Tras asegurarme de que mis párpados lo han absorbido, extiendo sobre mi cara crema antiarrugas con efecto cafeína. Os lo advertí, MarCo J puede lucir aún más guapo.

07:00 h  

Tras desayunar varias piezas de fruta y un bol con cereales integrales, me dispongo a acudir al gimnasio. Hace frío pero el cielo está despejado, decido bajar la capota de mi coche. Aunque a mi gimnasio acude gente de mucho nivel, hoy va a ser imposible superarme cuando llegue en mi descapotable luciendo mis nuevas gafas de sol. MarCo Jones, eres el puto amo.

09:00 h

Maldita sea MarCo J, hoy has vuelto a superarte y has levantado más peso que la última vez. Menuda cara se le ha quedado a aquel representante de futbolistas cuando lo has petado en press banca. Menudo pringado, se cree alguien importante y no levanta ni la mitad que el resto. Fracasado.

09:30 h 

Al ser viernes, hoy no tengo que acudir a mis oficinas. Desde el manos libres de mi descapotable alemán, mi secretaria Jess (su nombre original era Jessica, pero se lo cambié por Jess y ahora es mucho más elegante) me comenta que tengo varias invitaciones a lo largo del día: en dos horas un brunch en el Paseo de la Castellana, después una comida con los socios de mi tienda de perfumes y, finalmente, un after work a las siete de la tarde en la terraza de un hotel. "Llama a Rebeca y dile que esté lista para las 21:10h, que se vista como ella sabe". Rebeca es mi chica, una mujer de bandera con medidas de infarto que solo tiene los pechos operados. Ahora mismo no trabaja porque en Telecinco se han puesto muy gilipollas en los castings de realitys. Pero esta chica tiene potencial, se la dan muy bien las cámaras. De todas formas, prefiero que no trabaje y siga tranquilamente en casa de sus padres. Aquel mundo es muy superficial y, si le hace falta algo, yo le compro todo lo que necesita.

11:45 h

Como acabáis de comprobar, la vida de MarCo Jones es privilegiada. Qué queréis que os diga, yo me lo he currado. Igual que el look que llevo puesto: americana azul estructurada, chinos verdes esmeralda, camisa celeste, fular y pañuelo estampado; para completar, piel para mis mocasines antifaz y cinturón. Un look todoterreno (como quién lo viste), que me convertirá en la persona más elegante y estilosa en todos los eventos a los que asista este viernes. Y ahora, si me disculpan, MarCo Jones se despide que tiene un brunch al que asistir.


Efectivamente, en esta ocasión, nuestro hombre Smart Casual ha sido el clásico gilipollas por excelencia. Eso sí, al César lo que es del César, hoy por lo menos ha tenido buen gusto para vestirse.

¡Gracias por leer!



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