Tuiteando en el pasado

21:51

Como todas las noches, Monocorbata se disponía a escribir un nuevo post en su blog de moda masculina. Había sido una jornada de las que el bloguero calificaría como tristes, no había parado de llover durante todo el día sin dar tregua en ningún momento. Para colmo, esta incesante lluvia se acababa de transformar en una peligrosa tormenta en el momento exacto que nuestro protagonista tomó asiento para comenzar a escribir.

El sonido del goteo de la lluvia es agresivo, y sólo pierde protagonismo con el silbido del viento. Un viento que parece haberse encabronado con el edificio del bloguero, ya que hace crujir las ventanas del despacho dando la sensación de que van a desprenderse en cualquier momento. Pero lo peor aún está por llegar. A la intensa lluvia y al incómodo viento se suman rayos que parecen cercar al barrio. Sus estallidos son fuertes y contínuos. - Nunca había visto tantos rayos en tan poco tiempo -pensó acojonado. La pared de la habitación se había convertido en un improvisado photocall donde los flashes de la tormenta cada vez incordiaban más al bloguero y le impedían concentrarse en su tarea. Entonces ocurrió lo peor...


Un inmenso rayo acababa de impactar sobre el tejado del edificio. Al sonido ensordecedor del rayo, ahora le acompaña el silencio provocado por la pérdida de luz en toda la manzana. Algo que comprobó -todavía temblando- al asomarse por la ventana del despacho. La habitación no estaba completamente a oscuras, la pantalla de su portátil continuaba encendida y anunciaba que el "modo batería" acababa de activarse. Amante de sus followers -guiño ,guiño- de Twitter no dudó un segundo en conectarse y comentarles su "divertido" suceso.  Entonces, ocurrió algo fuera de lo común, algo que podríamos describir como mágico...
Alguien había contestado a su tweet escrito hace horas...

A continuación se muestra el "pantallazo" que realizó Monocorbata sobre el instante narrado. Se recomienda pinchar sobre la imagen para ver con mayor nitidez el momento.



A raíz del impacto electromagnético sobre el tejado del edificio, se creó una dimensión espacio-tiempo que permitió a Monocorbata interactuar vía Twitter con gente de otra época. Tuiteó con personajes ilustres y debatió sobre temas de actualidad de tiempos pasados, ¡incluso Jim Morrison le hizo un retweet! Fueron sólo unos minutos de magia en los que el bloguero experimentó una sensación única, minutos escasos que le devolvieron a la "realidad" en el momento exacto que volvió la luz al barrio. Conversaciones que podrían cambiar el mundo, pero que no publicaremos para no alterar el presente y tal  (juas,juas).

Por cierto, el tweet de Gilles Lipovetsky fue de gran ayuda a nuestro bloguero para conocer y entender mejor el mundo de la moda. Aquí os ponemos la portada del libro y la sinopsis de la contraportada.


Moda y Literatura (II)


La moda cambia, pero sus explicaciones siguen siendo las mismas. Un problema aparentemente fútil, y sin embargo de una infinita complejidad, que se inserta en el centro mismo de la modernidad occidental. El objetivo primero de este libro es el de reinterpretar este problema en su totalidad. ¿Cómo entender la aparición de la moda en Occidente a finales de la Edad Media? ¿Cómo explicar la versatilidad de la elegancia, algo que no había sucedido en ninguna otra civilización?. Tales son las preguntas a las que responde la primera parte del libro. Pero, hoy en día, la moda no es sólo un lujo estético y periférico de la vida colectiva, sino que se ha convertido en un elemento central de un proceso social que gobierna la producción y consumo de objetos, la publicidad, la cultura, los medios de comunicación, los cambios ideológicos y sociales. Hemos entrado en una segunda fase de la vida secular de las democracias, organizadas cada vez más por la seducción, lo efímero, la diferenciación marginal; la segunda parte del libro analiza la progresión de esta forma-moda y su repercusión respecto a la vitalidad de las democracias y a la autonomía de los individuos.


Dedicado a mi hermano Jorge.


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2 comentarios

  1. jajajajaja, no dejas de sorprenderme!!!!
    El conjunto es genial, pero el pantallazo no tiene precio.
    Algún día contaré que dormiste en mi sofá...

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